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EL TAPIZ DE BAYEUX Y LOS BESTIARIOS



Fernando D. González Grueso.



ÍNDICE:



  1. INTRODUCCIÓN

  2. EL TAPIZ DE BAYEUX

    1. DESCRIPCIÓN

      1. DENOMINACIÓN

      2. CARACTERÍSITCAS GENERALES

    2. AUTOR O AUTORES Y LUGAR DE CONFECCIÓN

    3. BREVE CRONOLOGÍA DE LA SUPERVIVENCIA DEL TAPIZ

    4. LOS TEXTOS Y EL HILO NARRATIVO

  3. EL TAPIZ Y LOS ANIMALES

    1. LAS FÁBULAS

    2. EL FISIÓLOGO

    3. LOS ANIMALES EN EL TAPIZ DE BAYEUX

      1. LOS ANIMALES EN LA BANDA CENTRAL

      2. LOS ANIMALES EN LAS BANDAS SUPERIOR E INFERIOR

  4. CONCLUSIÓN

  5. BIBLIOGRAFÍA






  1. INTRODUCCIÓN


Este trabajo se propone, como objetivo principal, esclarecer las implicaciones del

uso de los animales en la confección del llamado “Tapiz de Bayeux”. Como breve epílogo se puede hacer notar la siguiente opinión:


El borde superior se ha reservado para animales decorativos, casi emblemáticos,…”1


Sin faltar a la verdad de García Torres, Milko A., pues este comentario viene a razón de la escena número 44 en la que los hermanos del rey Harold son asesinados, y en esa escena en concreto es cierto lo que se afirma, tampoco se ha de tomar a todos los animales como emblemáticos. Para ello se ha tomado como referencia el “bestiario”2 titulado El Fisiólogo, al tratarse del más importante bestiario posible3 en su aplicación al “Tapiz de Bayeux”.

El trabajo comienza con una descripción del Tapiz de Bayeux, seguida de las supuestas autorías, legendarias o no, de una rápida secuenciación de la supervivencia del tapiz a lo largo de casi diez siglos, y de una lectura del mismo. La segunda parte comienza con una breve introducción al uso de las fábulas en el tapiz, una presentación y justificación del uso del bestiario elegido4, y la aplicación de éste en la descodificación de la obra a tratar.






  1. EL TAPIZ DE BAYEUX


    1. . Descripción


      1. Denominación


Según se describe en la mayoría de los trabajos sobre esta obra, el Tapiz de

Bayeux fue concebido para ensalzar la figura del rey William de Normandía tras su victoria en la batalla de Hastings (1066 d. C.), y por la cual consiguió el dominio sobre lo que luego sería Inglaterra5.

La historia en torno a esta obra presenta muchas dudas, y el ejemplo más sobresaliente es la propia denominación de “tapiz”6. No se trata de tal, sino de “un bordado de lana sobre tela”7 a punto de aguja. En concreto está formado por 8 piezas de lino8. La técnica de confección se denomina bande dessiné, tal y como se hace en algunos tebeos, con viñetas diferenciadas pero seguidas, es decir, la diferenciación de escenas se marca con elementos separadores dentro de la imagen. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la sintaxis de las escenas es retrospectiva por momentos, por lo que la secuenciación parece un tanto confusa, aunque no lo sea. Y en parte, ayuda a la lectura y comprensión del código visual, mural y literario que posee, el hecho de que se narre tanto con imágenes como con palabras.




1.1.2. Características generales


Las características generales que presenta se podrían resumir en las siguientes9:


a). Es un “tapiz” lineal, tiene forma de friso que narra sucesos de forma continuada.


b). Mide 70 metros de largo por 0.5 de ancho. Está formado por una franja principal en el medio y una franja inferior y otra superior muy adornadas. En la franja central aparece la historia que se narra en primer término, las otras dos están llenas de animales y seres fantásticos, aunque en varias ocasiones aparecen humanos.

Se piensa que pudo medir más de 70 metros de largo, probablemente pudo tener 7 u 8 metros más que ahora están perdidos10.


c). Hay cincuenta y ocho (58) escenas diferentes con extensiones distintas y están numeradas en el propio tapiz. Hay 1515 figuras: 623 humanos, 202 caballos, 55 perros, y 505 animales de otras especies, 37 construcciones, 41 barcos y 49 árboles.


d). Las letras están bordadas, generalmente, en la parte superior de la banda central en el punto de tallo, y para delimitarlas, se usa el punto de Hungría, que es el mismo que se utiliza para delimitar a los personajes. Habría que añadir que se pueden discernir, al menos, 8 colores de hilo11.


e). Al parecer el bordado presenta dos etapas en su confección, una inmediatamente posterior a la batalla y otra terminada varios años más tarde12.



    1. Autor o autores y lugar de confección


Según la investigación cotejada13, el relato del “tapiz” pretende justificar la invasión

de Inglaterra por los normandos. No parece que hubiera nada escrito cuando se empezó a bordar, por lo que podría ser que la “inspiración” procediera de lo oral. Según afirma Fischer Mellbin, M., hay una canción llamada “Carmen de Hastingae Proemio” fechada en 1072 d. C14. Si se asume como cierto que en muchas ocasiones se ha probado que los textos orales han sido fijados bastantes años después de sus composiciones, tal vez quepa la posibilidad de pensar en una influencia de la canción en la recreación de la historia, especialmente en la segunda mitad del “tapiz”, pues como afirma este mismo autor:


We can trust15 the first half of the Tapestry more than the second half because they probably began s(h)owing16 the Tapestry shortly after the battle, while the second half was almost certainly made several years after the battle.”17


A esto hay que añadir que según Rubio Tovar, J.18, el “tapiz” contiene mucha información oral, pues la gente al verlo conocería muchas cosas que no están en las crónicas.


Hay una tradición que atribuye la obra a la Reina Mathilde (esposa de

William)19, algunos autores afirman que también la leyenda decía que no había sido la reina en persona, sino “algunas damas de la corte”20. Sin embargo, se asume que tal obra no pudo ser confeccionada por una sola persona21, y se ha llegado a la opinión general de que fue el Obispo Odo quien la pidió y costeó su creación. No en vano es el personaje mostrado más a menudo22.


Los siguientes comentarios del trabajo sobre la autoría entran en el terreno de la especulación, pues no hay nada certificado por completo:


Inmediatamente después de la conquista de William de Normandía, éste nombró a su hermanastro, el Obispo Odo, conde de Kent23, y casualmente, en ese condado había un centro de bordado y tapicería muy importante en Inglaterra.

Si a todo esto añadimos la opinión de que se considera que la escritura del latín parece ser anglosajona24, es fácil comprender que se haya llegado a la conclusión de que el “tapiz” fue bordado allí.

A ello se suman las conclusiones de determinados estudios que llegan a afirmar que:


“… therefore,… it was designed by a man, who was French, and who possibly was involved in or was an eyewitness to the battle”25.


Aunque esas conclusiones no son muy científicas cuando se basan en deducciones como la siguiente:


It seems inconceivable that a woman would be able to perceive some of the horrendous seems depicted without actually being at the battle”26.


Esto muestra el nivel de crispación que se encuentra en otra batalla que tiene lugar entre los estudiosos que abogan por la nacionalidad inglesa o francesa del “tapiz”.


Las razones por las que se compuso el “tapiz” son también tema de discusión entre dos opiniones contrapuestas, y estos dos son los mismos bandos en contienda que antes se mencionaban.

Lo cierto, es que una explicación bastante creíble, por basarse en datos históricos y no en suposiciones, es la que afirma que William, duque de Normandía, pidió heredar la corona inglesa a la muerte de su primo lejano Edward de Inglaterra. Para comunicarle la aceptación de esto, Edward “el Confesor” envió a Harold Godwinson con el mensaje, y de acuerdo a la versión de William, éste juró sobre las reliquias de un santo mártir. Al no cumplir con lo pactado, Harold rompió un juramento sagrado, incurriendo en pecado mortal, por lo que fue excomulgado por el Papa, junto con sus aliados, a una eternidad en el Infierno27.

El tercero en discordia era Harald Hardrada, rey de Noruega, que jugó un papel importantísimo en la victoria de William sobre Harold, al hacer que éste tuviera que ir a York para repeler su ataque y así propiciar la llegada del duque de Normandía y debilitar las tropas de Harold. Al parecer, Harald no quiso ayudar a William, tan sólo el segundo aprovechó la ocasión que le brindó su otro opositor al trono28.

Así las cosas, cabría suponer que como según escribe Fischer Mellbin, Marcus:


The Tapestry was made as propaganda to prove William was Edward´s rightful successor to the English throne”29.



    1. Breve cronología de la supervivencia del tapiz



Según se deduce de los textos analizados, la cronología más exacta podría ser la siguiente:




    1. Los textos y el hilo narrativo


El “tapiz se puede interpretar, al menos, desde dos textos, el escrito y el visual.

En cuanto al texto escrito, mucho se ha dicho sobre la finalidad del “tapiz” y su valor referencial y deíctico, y según su datación, parece ser que se bordó después de la creación de las imágenes del “tapiz”, con auténticos esfuerzos por adatarse al espacio30. Tal vez por esto se haya dicho que el “tapiz” se hizo para ser explicado a una audiencia31. A eso se une el hecho de que el latín en el que está escrito este texto contiene errores; las personas que lo escribieron no poseían un profundo conocimiento del latín o, como se está suponiendo, se intentó simplificar al máximo la sintaxis para que cualquier persona con un poco de conocimientos del idioma pudiera explicarlo a una audiencia32. Sea como fuere, este asunto merecería un estudio a parte, por lo que sin más dilación se mostrará el texto íntegro para así poderse comprobar si lo que se dice cabe en la lógica de la lectura33:


EDWARD REX: (1) UBI: HAROLD DUX: ANGLORUM: ET SUI MILITES: EQUITANT: AD BOSHAM: (1-2) AECLESIA: (3) HIC HAROLD: MARE NAVIGAVIT: (4-5) ET VELIS: VENTO: PLENIS VENIT: IN TERRAM: WIDONIS COMNITIS (5-6) HAROLD: (7) HIC: APPREHENDIT: WIDO: HAROLDUM: (8) ET DUXIT: EUM AD BELREM: ET IBI EUM: TENUIT: (9-10) UBI: HAROLD: ET WIDO: PARABOLANT: (11) UBI: NUNTII: WILLEMI: DUCIS: VENERUNT: AD WIDONEM (TUROLD) (12) NUNTII: WILLELMI: (13) HIC VENIT: NUNTIUS: AD WILGELDUM DUCEM (14) HIC: WIDO: ADDUXIT HAROLDUM AD WILGELMUM: NORMANNORUM: DUCEM (15-16) HIC: DUX: WILGEM: CUM HAROLDO: VENIT: AD PALATIUM SUUM (17-18) UBI. UNUS: CLERICUS: ET AELFGYVA (19) HIC. WILLEM DUX: ET EXERCITUS: EIUS VENERUNT: AD MONTE MICHAELIS (19-21) ET HIC: TRANSIERUNT: FLUMEN COSNONIS: HIC: HAROLD: DUX: TRAHEBAT: EOS: DE ARENA (22) ET VENERUNT AD DOL: ET : CONAN : FUGA VERTIT : REDNES (23-24) HIC MILITES WILLELMI: DUCIS : PUGNANT: CONTRA DINANTES: (24-26) ET: CUNAN: CLAVES: PORREXIT: (26) HIC: WILLEM: DEDIT: HAROLDO: ARMA (27) HIC WILLEM VENIT: BAGIAS (28) UBI HAROLD: SACRAMENTO: FECIT: WILLELMO DUCI: (29) HIC HAROLD: DUX: REVERSUS: EST AD ANGLICAM: TERRAM: (29-31) ET VENIT: AD: EDWARDUM: REGEM: (31) HIC PORTATUR: CORPUS: AEDWARDI: REGIS: AD: ECCLESIAM: SCI (SANCTI) PETRI APLI (APOSTOLI) (32-33) HIC: AEDWARDUS: REX IN LECTO: ALLOQUITUR FIDELES: (33) ET HIC: DEFUNCTUS EST: (33) HIC DEDERUNT: HAROLDO: CORONAM: REGIS (33-34) HIC RESIDET: HAROLD REX: ANGLORUM (34) STIGANT ARCHIEPS (ARCHIEBISCOPUS) (34) ISTI MIRANT STELLAM (35) HAROLD (36) HIC: NAVIS: ANGLICA: VENIT. IN TERRAM WILLELMI: DUCIS (36-37) HIC: WILLEM DUX: IUSSIT: NAVES: EDIFICARE: (37) HIC TREHUNTUR: NAVES: AD MARE: (39) ISTI PORTANT: ARMAS: AD NAVES: ET HIC TRAHUNT CARRUM CUM VINO: ET ARMIS: (40-41) +HIC: WILLEM: DUX IN MAGNO NAVIGIO: MARE TRANSIVIT ET VENIT AD PEVENESAE (42-43) HC EXEUNT: CABALLI DE NAVIBUS: (44-45) ET HIC: MILITES: FESTINAVERUNT: HESTINGA: UT CIBUM. RAPERENTUR: (45-46) HIC: EST: WADARD: (47) HIC: COQUITUR: CARO: ET HIC: MINISTRAVERUNT MINISTRI (47-48) HIC FECERUNT: PRANDIUM: ET: HIC: EPISCOPUS: CIBUM: ET: POTUM: BENEDICIT. (49) ODO: EPS (EPISCOPUS): WILLEM: ROTBERT:- (50) ISTE. IUSSIT: UT FODERETUR: CASTELLUM: AT HESTENGA CEASTRA (50-51) HIC: NUNTIATUM EST: WILLELMO DE HAROLD: (51) HIC. DOMUS: INCENDITUR: (52) HIC: MILITES: EXIERUNT: DE HESTENGA: ET VENERUNT AD PRELUM: CONTRA: HAROLDUM: REGEM (52-55) HIC: WILLEM: DUX INTERROGAT: VITAL: SI VIDISET EXERCITUM HAROLDI (55-57) ISTE NUNTIAT: HAROLDUM REGE DE EXERCITU WILLEMI DUCIS (58) HIC WILLEM: DUX ALLOQUITUR: SUIS: MILITIBUS: UT: PREPARARENT SE: VIRILITER ET SAPIENTER: AD PRELIUM: CONTRA :ANGLORUM EXERCITUM (59-62) HIC CECIDERUNT LEWINE ET: GYRTH FRATES: HAROLDI REGIS: (64-65) HIC CECIDERUNT SIMUL: ANLGLI ET FRANCI: IN PRELIO: (66-67) HIC. ODO EPS (EPISCOPUS): BACULUM TENENS: CONFORTAT PUEROS (67-68) HIC EST: DUX WILLELMUS EUSTATIUS (68-69) HIC: FRANCI PUGNANT ET CECIDERUNT QUI ERANT: CUM HAROLDO: (69-71) HIC HAROLD: REX: INTERFECTUS: EST (71-72) ET FUGA: VERTERUNT ANGLI (72-73)”



A tenor de esto y a partir de una lectura histórica de los dos textos aquí bordados, si se tuviera que hacer un breve resumen del hilo narrativo, éste podría ser el siguiente34:


[En la primera escena, un débil rey Edward encomienda una misión a Harold, y por la expresión de éste, parece que la misión no es de su agrado. Los ingleses de diferencian de los franceses en que no llevan el pelo rapado en la nuca y que llevan mostacho.

Después, Harold va de caza con los perros, los pájaros de cetrería, sus soldados, etc. Hay un banquete, como solía suceder en la Edad Media antes de un viaje o una batalla, y se embarcan rumbo a Francia. Durante el banquete, seguramente se cena lo cazado, e incluso los perros comen, como símbolo de abundancia. Cuando el barco arriba a la costa, Harold es apresado por el conde Vido.

Luego hay una escena del rey William en el trono con la espada en alto como símbolo de poder, frente a las espadas bajas del resto. La noticia llega a oídos de William que envía emisarios para que se libere a Harold. Junto con estos emisarios va uno llamado “Turold”. Se supone que el Cantar de Roldan fue cantado en la batalla de Hastings en el bando francés para alentar a las tropas, y ese cantar fue atribuido falsamente durante mucho tiempo a un monje llamado “Turoldus”.

Harold es liberado y va en busca de su salvador, no sin antes, rescatar a uno de sus hombres de tierras movedizas, o de atacar una fortaleza. También se muestran una serie de aventuras de William, como son atacar a un noble llamado Dinantes, y hacer una rápida peregrinación al monte Sant Michell, las cuales preceden a la escena principal: la del juramento sobre dos reliquias en campo abierto, el llamado “SACRAMENTUM FECII”. Harold jura algo a William, se presupone que lealtad. Después, traicionará su juramento sagrado.

Mientras, en Inglaterra, Edward se está muriendo. Harold será nombrado su sucesor. Y en el intervalo, la mano que sale de las nubes, es decir, la mano de Dios, santifica la única obra de relevancia que hizo el rey muerto, la abadía de Westminster. Durante la coronación, Harold recibe el apoyo de Stigant, el representante del clero nacional, aunque la gente está muy mal e incluso se divisa el cometa “Halley”. También recibe la visita de un enviado de William que le pide que cumpla con su juramento, Harold rehúsa y esa negativa es expresada a William, el cual se enfada, manda cortar árboles y preparar armas para la invasión de Inglaterra. En esta provisión, los barcos se llenan de vino, ya que un noble que se preciara en esa época, no podía beber otra cosa que no fuera vino. Salen los barcos para la conquista. Llegan a la isla y William prepara un gran festín. La disposición de los comensales en la mesa es muy similar a la que se solía proponer en muchas miniaturas de la época para representar la Sagrada Cena. Luego avanza hacia la batalla quemando todo a su paso, una técnica típica en la Edad Media que consistía en destruir todo al paso de las tropas para crear desconcierto y miedo en los futuros invadidos. El miedo era muy importante y fue fundamental para, por ejemplo, la victoria en la Primera Cruzada.

Comienza la batalla con los arqueros franceses como protagonistas históricos. Odo arenga a las tropas al creer estas que William ha muerto, pero el futuro rey de Inglaterra se quita el casco para mostrar que aún se encuentra vivo. Algo similar a lo que hizo Aquiles al despojarse de su casco para demostrar que seguía vivo cuando todos creían que el muerto en contienda con Hector había sido él, y no su amante y amigo Patroclo. Los ingleses consiguieron hacerse fuertes durante un tiempo sobre una loma, pero la victoria se decantó en el momento en el que Harold cayó muerto. Este momento en la historia y su representación en el “tapiz” ha tenido mucha controversia, ya que desde que se comienza la oración “Hic Harold rex interfectus est”, hasta que termina, hay cinco ingleses bordados, dos de ellos claramente muriendo, otro con la mano alzada sobre los ojos y dos sanos. El primero no puede representar a Harold al ser matado de una manera muy vulgar; es atravesado por una lanza y queda colgando en el aire. El segundo muere de lo que parece un flechazo en un ojo, tal y como cuenta la historia su muerte35. El último muere por la espada de un francés a caballo. Sin embargo, hay estudios que afirman que:


Harold is the figure who has his hand gripping an arrow that has pierced his eye and the figure and the sword cutting him down. You can not see that there is an arrow on the second figure, but once there was. We know that because there are about twelve stitch marks going out from the figure.”36



Así las cosas, parece que la histórica contienda entre los que defendían la representación de Harold como una figura u otra, no tiene razón de ser, y como en muchas ocasiones ocurre, nadie tiene la verdad completa consigo, pero todos tienen algo de cierto].



  1. EL TAPIZ Y LOS ANIMALES


    1. Las fábulas


Este trabajo no se va a centrar en las fábulas y tan sólo expondrá algunos elementos básicos sobre ellas, puesto que su valor es fundamental para la comprensión del tapiz y por lo tanto no es objeto de discusión.


La fábula es uno de los géneros animalísticos más importantes en Europa, y en concreto con especial énfasis en la Edad Media y el Romanticismo. Se trata de unas aventuras que ocurren a animales que cobran voz y raciocinio igual al humano, y en las que la aparición, si hay, de seres humanos es secundaria, o sirven como mero personajes de apoyo. La fábula:


Nacida seguramente como desarrollo culto y erudito, atenta sobre todo al énfasis didáctico y al ejemplo moral, del cuento tradicional de animales – con el que comparte muchas veces personajes, motivos y argumentos…”37


En cuanto a su origen, se tiene constancia de que los primeros textos son los de las colecciones de Esopo, de Babrio, de Aviano y de Fedro. Sin embargo, aunque la tradición es muy grande en Europa,


“… hay datos indirectos, sobre todo iconográficos, que sugieren su arraigo también en el antiguo Egipto, e importantes documentos de la India antigua que se sabe que influyeron sustancialmente en la tradición occidental clásica.”38



En el “tapiz”, se cree que la aparición de fábulas se concentra en el principio, desde el momento en el que Harold celebra el banquete de su partida a Francia en la escena 3, las fábulas se suceden ininterrumpidamente hasta que hay un lapso entre la escena 10 y la 12. Hasta este punto, aparecen por este orden las fábulas de: “el cuervo y el zorro”, “el cordero y el lobo”, “la perra parturienta”, “la grulla y el lobo”, “el león rey”, “la rata y la rana”, “el lobo y la cabra”, “el zorro envidioso”, “la partida del león” y “el asno y el león cazando”.

En la escena 12, justo después de que William decrete la liberación de Harold, aparece otra fábula, la llamada “el león y el caballo”. Seguida a esta, por espacio de 3 escenas más, y con ciertos intervalos, se muestran otros motivos iconográficos que no dejan de ser tan ambiguos como éste último que se acaba de mencionar. Se han supuesto más fábulas, pero no se puede observar los bordados y declarar tan abiertamente el título.

Por lo tanto, tanto si se toman las referencias a fábulas más claras, como las oscuras, el límite de extensión de todas es la escena 15. Y teniendo en cuenta que el tema que tienen todas en común es la bravuconería y la traición, no se escapa a la deducción que todas se referían a la traición de Harold a William. Sin embargo, las fábulas desaparecen en la escena 15, muy lejos de la 29, momento efectivo del juramento, o la 33, cuando Harold consuma la traición. Este dato puede apoyar la idea de que se confeccionara el “tapiz”, al menos, en dos momentos diferentes. Y si se realizaran preguntas, una de ellas sería: ¿por qué se abandonó no sólo la fabulación, sino también el tema? Un análisis posterior en el presente trabajo demostrará al hilo de las suposiciones en las que se mueve todo estudio relativo al “Tapiz de Bayeux”, que el tema no se abandonó, pero se pasó de un estilo fabulístico a uno simbólico.



    1. El fisiólogo


A lo largo de la historia se han venido sucediendo recreaciones de bestiarios

inspirados inicialmente en los de la Edad Media, llegándose incluso a la creación de bestiarios maravillosos39. No en vano se he caracterizado a los bestiarios como “Inventarios de criaturas inverosímiles y fantásticas40. De este modo, se ha cambiado muchas veces la concepción de lo que es un bestiario, aunque en este trabajo se ha aceptado la siguiente por considerarse que se asume la significación original del mismo:


En su acepción primigenia, un bestiario es un conjunto de comentarios –pretendidamente basados en la observación y el análisis científico- acerca de la naturaleza física y de los hábitos y comportamiento de diversas especies animales”.41


El origen de la tradición de los bestiarios arranca, al menos que se sepa, con Aristóteles y su obra Investigación sobre los animales del siglo IV a. de C., para luego hallarse el género en la parte dedicada a las bestias de la Historia Naturalis de Plinio el viejo datada entre el 23 o 24 hasta el 79 d. de C., o en La Historia de los Animales de Claudio Eliano escrita durante el siglo II d. de C.42

Según Peradejordi, Juli43, el origen de lo que se suele denominar bestiario se encuentra en la Biblia, es decir, el bestiario medieval y renacentista, así, las palabras originales que según este autor pudieron suponer el punto de partida serían las siguientes:


Y hizo Dios al animal de la tierra, a su especie; y a la cuatropea, a su especie; y a toda removilla de la tierra, a su especie; y vido Dios que bueno…” (Génesis I -25).

Y llamó el hombre nombres a toda la cuadropea y a ave de los cielos y a todo animal del campo…” (Génesis II -19).44


De este modo, Dios creó a los animales, luego son divinos en su creación, y Adán los nombró, como regidor de la creación de Dios sobre la tierra. Si bien la inspiración para los bestiarios cristianos parece proceder de la Biblia, Aristóteles escribió su obra antes de que se escribieran las Sagradas Escrituras, con lo que nos encontraríamos con una “excusa” para cristianizar textos que tenían como origen otro laico. Esta conclusión no es tan descabellada si se tiene en cuenta que Aristóteles fue el autor laico más leído en la Edad Media.

Otro elemento en la discordia es la Torah judía, pues “cuando se habla de los animales no se está hablando de los animales, sino del hombre.”45, exactamente igual que sucede en los bestiarios medievales y renacentistas cristianos. Quizá una ideología religiosa no pudiera desprenderse de tan importantes y arraigadas influencias ajenas.


En lo que se refiere al Physiologus, las primeras versiones en griego y latín son de los siglos IV y V d. de C., aunque los primeros testimonios latinos conservados son del siglo VIII d. de C.46 Tuvo una gran influencia en toda Europa durante la Edad Media, de hecho, en la edición “atribuida a San Epifanio y presentada por Pablo Sebastián, los editores escriben que fue ´el libro más leído hasta el siglo XIII después de la Biblia…´”.47

Si se indaga en los orígenes, se encontrará que parecen ser varios, ya que “bebe en fuentes indias, judías y egipcias”48:


Los estudiosos de El Fisiólogo no parecen ponerse de acuerdo en lo que se refiere a su procedencia. Con todo, creemos que no puede atribuirse a este libro una fuente única. Su riqueza simbólica tiene orígenes diversos”49.


El “Pysiologus, ´el Naturista´, autor de este Bestiario/Lapidario, es de hecho un compilador…”50. Se han supuesto otros autores para los diversos Fisiólogos que se poseen como San Basilio, San Jerónimo o San Juan Crisóstomo, pero nunca dejan de ser suposiciones.

Y si se pretende encontrar un origen físico al primer texto de El Fisiólogo, muchos autores creen localizarlo en Alejandría, pero otros en Siria51.


Nada parece cierto en lo que respecta a la obra, salvo que su resonancia fue muy importante en la Europa medieval anterior al siglo XIII, y ese es el dato crucial, pues no sólo se trata del “primer gran bestiario cristiano o cristianizado, en que la naturaleza y el comportamiento de cada especie animal recibía interpretaciones morales y teológicas específicas”52, sino que se pudo leer antes del tema que se trata en el trabajo; antes de que se confeccionara el “Tapiz de Bayeux”.

Otras obras importantes que pudieron servir de referencia son, a saber: reflexiones dispersas en la obra de San Agustín de Hipona, el libro XII, De Animalibus, incluido en las Etimologías, de San Isidoro de Sevilla.

Por lo tanto, cabría esperar que se tuviera en cuenta El Fisiólogo como obra de referencia en el caso de que se necesitara una para la confección de “tapiz”. La aplicación de las otras dos podría tener cabida en otro estudio.



    1. Los animales en El Tapiz de Bayeux


Desde este punto se entra en el terreno de la especulación comparativa, pues excepto el propio autor o autores del “Tapiz de Bayeux”, nadie puede certificar al cien por cien qué implican los animales en el “tapiz”. Desde este punto se buscará una racionalización del bordado de los animales para averiguar si son motivos decorativos o poseen implicaciones que ayuden a la interpretación del “tapiz”. La tradición investigadora de los textos iconográficos, numismáticos y paleográficos, ha venido demostrando que estos elementos fueron en muy pocas ocasiones elementos de simple decoración, y que llenaban de referencias y significados los textos escritos que acompañaban.


2.3.1. Los animales de la banda central


Si se fija la atención en esta franja del “tapiz”, los animales que se encuentran por orden de aparición son caballos, aves rapaces, perros, dos aves fénix, lo que parecen ser leones desmelenados en la escena 24, dos aves opuestas simétricamente en la escena 28, y una vaca y una oveja en la escena 47.

Sobre los animales que se podrían considerar domésticos de este “tapiz”, El Fisiólogo no dice nada, tal vez sea por considerarlos vulgares, o porque sus implicaciones no escapaban a los lectores del citado texto. En el “tapiz”, los caballos, las aves rapaces, y los perros son mostrados como complementos de las cacerías, en especial, y de los viajes en general. Se trata de los típicos animales que eran adiestrados para los nobles durante la Edad Media y siempre los acompañaban en su vida social, así, Leví-Strauss, Claude escribe:


Aves y perros son pertinentes en relación con la sociedad humana: ya sea que la evoquen por su propia vida social (que los hombres conciben como imitación de la suya propia), ya sea que, sin vida social propia, formen parte de la nuestra.”53


A esto se puede agregar lo que dice Aristóteles en su Investigación sobre los animales al afirmar que el perro es afectuoso y cariñoso54.

De este modo, se puede observar que estos animales muestran un esquema arquetípico de la sociedad medieval, y que nunca desaparece, pues los personajes del “tapiz” siempre cargan consigo a los animales, incluso en los barcos. Pero no aportan nada al significado, al no aparecer en momentos decisivos ni son enmarcados en contextos especiales en la lectura del “tapiz”.

La escena 23 muestra dos aves en la montaña que es base de una fortaleza, son aves con cresta en la cabeza, y parecen estar rodeadas de un fuego blanco. Estos indicios conducen a pensar que se trata de aves fénix. En la tradición antigua, el ave fénix tenía la facultad de morir y renacer de sus cenizas al tercer día, tal y como explica El Fisiólogo, que además añade:


Si este ave tiene tal poder que se mata y se resucita a sí misma, ¿cómo puede haber hombres tan necios (judíos) que se enfurecen porque el Salvador dijo: -Tengo el poder de dejar mi vida y el poder de recuperarla? El ave fénix asume la figura del Salvador cuando al bajar de las regiones celestiales trajo sus dos alas, cargadas de…enseñanzas maravillosas…”55


A esto hay que añadir que las dos aves fénix están enfrentadas, ante lo cual Cirlot, J. Eduardo, comenta lo siguiente en su Diccionario de símbolos:


La actitud de los animales simbólicos plasmados en una representación puede explicarse casi literalmente: la contraposición de dos iguales o diferentes tan común en heráldica, corresponde al símbolo del equilibrio (justicia, orden, tal y como simbolizan las dos serpientes del caduceo)”.56


Por todo ello se puede suponer una glorificación de Harold en sus viajes e incursiones, tal vez reestableciendo el orden perdido por algún noble insurrecto que se levantara contra William, o lo que parece que era la primera misión encomendada por Edward a Harold: la de atacar a ese noble, que casualmente tiene un nombre anglosajón, Conan. En la escena siguiente, parecen representarse dos leones desmelenados. El hecho de no tener pelo en la cabeza, no parece implicar nada en el “tapiz”, dado que se bordan indistintamente si Harold o William son reyes o no. Lo que sí es importante es que en esta ocasión el engrandecimiento es de William, que ataca a un posible noble rebelde: Dinantes.

El hecho de ser un león no parece algo dejado al azar. Se sabe que el león representó a los reyes allá donde fuera en Europa, pero en El Fisiólogo, encontramos unos comentarios interesantes que avalan este dato representando al león como Jesús:


El Fisiólogo, que consignó estos discursos, dijo: -El león posee tres particularidades…Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Pero ignorando eso, al verlo descender y ascender, los que están arriba exclaman: ¿Quién es este rey de la gloria? Y los ángeles, que lo conducen, contestan: Es el Señor de los Ejércitos, ¡ése es el Rey de la Gloria!”57


De este modo, cuando los dos personajes principales han terminado con sus asuntos particulares y han sido ensalzados en sus habilidades combativas, se encuentran.

En la escena 28 aparece, bajo lo que parece se el castillo de William, dos aves simétricas, opuestas, ensartadas por el pico por una barra horizontal. Este símbolo es uno de los utilizados en la Edad Media para los reyes de Francia.

La vaca y la posible oveja o cordero de la escena 47 son simples muestras del tipo de carne que se va a comer en el festín anterior a la batalla de Hastings. Están acompañadas de sus dueños o protectores y no revisten mayor importancia. Tal vez reflejen actividades sociales, como el perro, el caballo y el ave rapaz.

Así, se está en disposición de afirmar, con cierto criterio ahora, que la representación de determinados animales en momentos específicos de la banda central implican determinadas cosas, o parecen implicar.


Otro elemento a tener en cuenta con simbología animal son los emblemas de los escudos. Un estudio exhaustivo sobre este aspecto tal vez trajera información relevante, sin embargo, aquí no se ha considerado de gran importancia porque los diseños son muy simples; los grandes héroes no portan escudos con emblemas, y eso es muy extraño en el caso de que se pretendiera dar importancia a este aspecto de la indumentaria; y el animal que se refleja, y que aparece en contadas ocasiones, es siempre un dragón o serpiente alada. Esas ocasiones son: en dos soldados de Vido, el noble que apresa a Harold a su llegada a Francia, y en los heraldos de William que piden la liberación de Harold. El dragón fue considerado en la Europa medieval cristiana como símbolo del diablo, esto supondría una paradoja, especialmente en los enviados de William, luego parece ser que no se han de tener en cuenta.


Por último, si se quisiera sacar partido de los árboles en el “tapiz”, se podría haber hecho, ya que “el bosque es,…, un símbolo del alma, y el árbol de la Virgen o del Sabio consejero”58, y al principio suelen acompañar las escenas de consejos, es decir, de personas que hablan con William sobre la liberación de Harold, y de estos hablando con los captores. Sin embargo, son demasiadas las ocasiones en las que son utilizados como marcadores de escenas, e incluso como un punto para un vigía, como en la escena 14 en la que se ve a un hombre encaramado a un árbol.



2.3.2. Los animales de las bandas superior e inferior


Antes de empezar el comentario, se han de hacer notar dos cosas: La primera, que en muchas ocasiones la banda central invade las otras dos, no sólo con el texto latino, sino también con elementos de diseño, un ejemplo son los hombres y caballos muertos en la parte final, que, para marcar el énfasis en el salvajismo de la batalla, caen a la banda inferior inundándola de muerte y pillaje. La otra es que, como ya se dijo antes en la sección 2.1., no se tendrán en cuenta las fábulas, que enriquecen tanto el texto y que han sido tantas veces estudiadas.


En líneas generales, la banda superior presenta una estructura repetitiva de animales enfrentados, más o menos similares, separados por barras, desde el principio hasta la escena 17, en la que Harold llega al palacio de William. Desde entonces, los animales ya no se encuentran encerrados entre barras. Desde la escena 22, cuando William hace su peregrinación al monte de San Miguel, los animales vuelven a estar barrados, y desde la escena 42, cuando William inicia su viaje a Inglaterra para su invasión, comienza un caos de figuras simétricas y no, separadas con barras o sin ellas. Todo ello con varias intrusiones de la banda central sobre ésta, y una posible fábula en la escena 22.

La banda inferior comienza con animales simétricos enfrentados, sin barras de por medio, hasta que esta estructura se rompe por la introducción de las fábulas en la escena 4. Desde ahí se suceden las fábulas, con animales simétricos enfrentados, barrados o no, intercalados. A eso se agregan tres escenas eróticas. Y, tal y como sucediera con la banda superior, desde la escena 42, comienza un caos, pero en este caso, los animales siempre están separados por barras. Al final, desde la escena 62, los arqueros llenan la banda junto con guerreros, cadáveres siendo despojados de sus posesiones y cuerpos descuartizados.

Es interesante que la primera escena venga adornada con animales similares, simétricos, barrados de a dos, en la banda inferior. Los primeros parecen ser dos leones negros que presentan unas actitudes de defensa y de ataque de izquierda a derecha respectivamente. Tal vez eso nos haga suponer que aunque hay equilibrio entre dos señores, tal y como se ha dicho antes que eso representa, uno defiende lo que es suyo y otro ataca, ¿son Edward y Harold?, se podría conjeturar. Dos leones aparecen otra vez en la tercera posición, esta vez en calma, y uno se encamina a otro, ¿son Harold el caminante y William el majestuoso? No sería muy descabellado interpretarlo así, ya que, según Aristóteles, los leones son “nobles, bravos y bien nacidos”59.

En las posiciones segunda, cuarta y sexta se ven aves de color que parecen ser pelícanos. Ante lo que El Fisiólogo explica:


El Fisiólogo dijo del pelícano que quiere mucho a su prole. Cuando nacen sus hijos,… comienzan a picotear en el rostro a sus padres, y los padres, por su parte, hacen lo mismo…

Del mismo modo, también Nuestro Señor, por boca de Isaías, reprende diciendo:- yo he criado hijos y los he engrandecido, pero ellos se han revelado contra mí.”60


Así, esto podría significar la futura traición de Harold a William. Y si se continúa con estas figuras, aparecen dos centauros. Que si bien son seres fantásticos con piernas o pies de caballo, han sido interpretados en la tradición medieval como seres maléficos, al igual que el Demonio se identificó con los faunos, en un intento de terminar con la laicidad del pueblo en los primeros tiempos de imposición del cristianismo. No se tienen más datos para encontrar significación a estos animales alados.

Y como con estas bestias, parece que la mayoría de los animales aquí representados no presentan una finalidad especial, no se bordaron en momentos especiales, y no se repiten los mismos seres encima o bajo los mismos personajes. Afortunadamente, hay unos pocos animales que sí sugieren algún significado dentro del contexto de comentario de la banda central, y estos sí se comentarán aquí.


Sí merece una alusión el que casi siempre que se muestra al futuro rey de Inglaterra William, se vea rodeado de leones, ya explicado como símbolo de equilibrio y nobleza, y de grifos o similares, ambos a la vez en las bandas superior e inferior o bien de forma aleatoria. El animal grifo es un ser mitológico que solía estar presente en muchos escudos reales y nobiliarios medievales. De origen también antiguo, sumerio o babilónico, significaba la fuerza y la nobleza, características muy acordes con la personalidad de William desde el punto de vista del “tapiz”.


En la escena 13 se observan dos onocentauros encima de un edificio que separa la comitiva que William envía pidiendo la liberación de Harold. Se trata de hembras, cuando lo general era que fueran machos y respecto a estos, El Fisiólogo dice:


Lo mismo afirma de los onocentauros (refiriéndose alas sirenas): - del pecho para arriba, tienen aspecto de hombre, y para abajo, de asno.

Semejante es el hombre mentiroso de corazón, inconstante en todos sus caminos.”61


Probablemente esto se refiera a la traición de Harold.


En la escena 14, justo encima del momento en el que William decide sobre el caso de Harold, aparecen dos dorkones. Esto parece relevante pues El Fisiólogo dice:


Vive en las montañas una animal que los griegos llaman dorkón, o sea caprea, es decir, cabra montés, corzo o gacela…

Su visión es aguda, esto significa que el Señor ve todo lo que se hace”62


Si William ve todo, posee la clarividencia, entonces tal vez supiera que Harold le iba a traicionar y necesitara una excusa para la invasión de Inglaterra. O también podría tratarse de una simple referencia a que los vasallos de William le permiten ver todo lo que sucede en sus tierras.


Las siguientes bestias relevantes por su posición son dos pavos reales, justo encima de la recepción entre William y Harold. Uno se encuentra relajado y otro, el de la derecha, en actitud majestuosa e incluso intimidatorio, también se observa que está inclinándose sobre su homólogo. Debajo, en la banda central, William se encuentra sentado y Harold en pie inclinándose sobre William. Si según dice Aristóteles, los pavos reales “son envidiosos y presumidos”63, aquí se puede representar la actitud de Harold ante William: la envidia por cuanto tal vez anhele el poder del francés y la presunción, quizá porque como indican sus manos, le está contando un relato, y posiblemente le esté contando sus aventuras en las tierras movedizas y su ataque a Conan. Por su parte, es probable que William le cuente su procesión al monte San Miguel y su victoria sobre Dinantes. Tras lo que, William hace jurar lealtad a Harold. Se puede pensar que esta sección no sea una alteración del orden normal del hilo narrativo, sino una representación de unos recuerdos traídos a la memoria. Lo que no es diferente al gusto de la época si se piensa en su literatura épica y alegórica.


En la escena 22, aparece en la banda inferior una historia con cetáceos, víboras no serpientes, pues hay agua, onocentauros, aves y leones, todos ellos enfrascados en una lucha. Tal vez se trate de una fábula o una leyenda, pero no se ha encontrado documentación referente a ella.


Bajo la que se podría considerar escena principal del “tapiz”, la número 29, en la que Harold realiza su juramento sagrado, se observan dos palomas, dos aves pequeñas y blancas comiendo de un fruto de dos árboles que se unen en uno. Tal vez en referencia al árbol ambidextro y las palomas que comen su fruto de El Fisiólogo:


Existe en la India un árbol que se llama ambidextro. Su fruto es dulce y delicioso. Las palomas, que gustan de él, …

El árbol es el Padre de todos nosotros y su sombra simboliza al Hijo del Padre,…El fruto representa la sabiduría celestial, y las palomas al Espíritu Santo… El dragón no puede acercarse al árbol, ni a su sombra, ni a su fruto…”64


Esto parece hacer clara a alusión a lo sagrado del momento, a las reliquias sobre las que jura Harold.


Justo después, en lo que podría ser una referencia a Harold, aparecen dos fieras o hienas, de las cuales El Fisiólogo explica:


Y es un animal impuro, pues tiene dos naturalezas.

Así, todo hombre en cuyo corazón habita la doblez, se parece a la hiena…”65


Es posible suponer que las dos fieras se refieran a la doble cara que jugó Harold, jurando y rompiendo un juramento de lealtad pérfidamente.





En la escena 31, Edward está muriendo y tal vez el ave que hay justo debajo de él en la banda inferior sea un caradrio, pues según El Fisiólogo:


Es un pájaro completamente blanco, sin mancha alguna… Se le encuentra en los pórticos de los reyes. Si alguien está enfermo, el caradrio sabe si su enfermedad es mortal o no. Si lo es, el caradrio aparta la mirada del enfermo,…”66


Por lo que podría ser un augurio de la muerte del rey inglés.


En la escena 32, hay un lobo sin doble bajo el ataúd de Edward que portan sus vasallos hasta Westminter. Está aullando y según Aristóteles, los lobos son animales “de buena raza, salvajes y pérfidos”67, tres adjetivos que caracterizan perfectamente a Harold: noble, duro en la guerra y pérfido en sus dos caras. Tal vez aúlle en muestra de dolor ante los demás y/o de alegría para sí mismo.


En la escena 35 se observa que Harold está en el trono y hay dos aves enfrentadas, tal y como sucediera con Edward en la primera escena, pero en esta ocasión, en lo alto del castillo. Sin embargo, las aves son negras, y en el caso de Edward eran blancas, tal vez implicando que el equilibrio que aporta este símbolo es sólo superficial.

Bajo él también se ven barcos, del próximo viaje que iniciará William, y dos cetáceos, animales que siempre que aparecen, lo hacen en la banda inferior y acompañando a símbolos de agua o al agua misma.


Cuando William llega a Inglaterra, justo encima de los barcos anclados en la costa, aparecen, sin dobles, un león, un perro y un ciervo, en clara referencia a William, si en el hecho de la interpretación se puede usar ese adjetivo. Así, se expresa la buena cuna, el valor y la nobleza por un lado, el brío por otro, y la victoria sobre el mal en el tercer caso, ya que, con respecto a esto, se puede leer en el Fisiólogo:


El ciervo es el gran enemigo del dragón… el ciervo va hasta una fuente, bebe gran cantidad de agua, la vomita sobre la hendidura obligando al dragón a salir…, lo mata.

Así también Nuestro Señor destruyó al gran dragón, el diablo, con las aguas celestiales. Pues del mismo modo que el dragón no soporta el agua, tampoco el diablo soporta las palabras celestiales.”68


De modo que William viene a matar a Harold por las palabras celestiales, porque Harold rompió la palabra sagrada dada en un juramento.


De ahí hasta el final, lo único que se puede comentar por ser significativo es el encontrar tres buitres sobre las cabezas de los ingleses cuando se produce el ataque francés, es decir, cuando comienza la matanza.


  1. CONCLUSIÓN


Son muchas las cosas que se han tratado en este trabajo, desde cuestiones

basadas en los estudios sobre el “tapiz”; pasando por una reescritura del texto escrito de dicho “tapiz”; una lectura de un fragmento que algunos estudios han interpretado como caos escénico y que en el presente trabajo se intenta explicar como una visión retrospectiva basada en los acontecimientos narrados y recordados por personajes; hasta una aplicación de la obra El Fisiólogo al intento desciframiento de los símbolos animales.

Si se tiene en cuenta que la huella de los bestiarios se puede encontrar en la astronomía, la medicina, la veterinaria, en los tratados de historia natural, en las enciclopedias, en los libros de viajes, y en:


“…,las miniaturas de numerosos códices, la pintura y la escultura de todo el arte románico y de todo el gótico, las artes decorativas …”69,


es posible pensar que la aplicación de un bestiario, y en especial El Fisiólogo, en la lectura del “Tapiz de Bayeux”, es una consecuencia lógica desde el punto de vista interpretativo. Y no sólo porque el más que posible autor conceptual fuera un obispo.

Y si de ahí se empieza a pensar en que Francia e Inglaterra, los dos países implicados en el “tapiz”, fueron los focos más productivos e influyentes de la Europa medieval70, se aporta otra razón al estudio propuesto.


Como se ha querido demostrar, la riqueza de la obra que se trata es mayor de la que se le supone, y por eso, abordar el estudio de los animales supone una valoración diferente de los aspectos interpretativos.

Espero que los datos que se reflejan aquí sean correctos, y que esta visión superficial de los animales en el “tapiz” se vea corroborada y ampliada en lo sucesivo por un estudio que englobe todos los bestiarios cronológicamente posibles y su aplicación al “Tapiz de Bayeux”. Sin embargo, eso merecería muchas más páginas.


  1. BIBLIOGRAFÍA


1GARCÍA TORRES, Milko A., “Edad Media”, en www.imageandart.com/tutoriales/historia_arte/edad_media/index2.html, 2001.

2Sobre su correcta denominación leer sección 2.2. del presente trabajo.

3Ver sección 2.2. del presente trabajo.

4Se leerán unas pequeñas anotaciones sobre los animales desde el punto de vista de Aristóteles, dada su importancia en la Edad Media.

5Ver por ejemplo: FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000.

6Desde este momento se usará la denominación de “tapiz” (siempre entre comillas), ya que es la usada en la bibliografía al respecto,

7Ver: GARCÍA TORRES, Milko A., “Edad Media”, en www.imageandart.com/tutoriales/historia_arte/edad_media/index2.html, 2001.

8Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

9Casi todas las características que aparecen aquí proceden del curso de doctorado titulado “Textos y miniaturas en algunos manuscritos y tapices medievales”, impartido por el Dr. Joaquín Rubio Tovar en la Universidad de Alcalá de Henares.

10Traduzco de: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

11Traduzco de: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

12Ver: FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000.

13En la bibliografía final se puede ver una selección de los estudios sobre el “Tapiz de Bayeux” que podían aportar algo a este trabajo. Los textos estudiados han sido bastantes más.

14Ver: FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000.

15Sobre la credibilidad de lo narrado en el Tapiz de Bayeux, mirar el artículo del autor citado y todas las referencias bibliográficas que éste expone. No se incluye aquí este tema por no ser objeto de estudio en el presente trabajo.

16Parece una errata la ausencia de la “h”.

17Traducción adaptada al contexto del artículo: “Podemos confiar más en la primera mitad del tapiz que en la segunda, porque se empezó a mostrar justo después de la batalla, mientras que la segunda parte fue creada varios años después.”

18Información recogida del curso de doctorado titulado “Textos y miniaturas en algunos manuscritos y tapices medievales”, impartido por el Dr. Joaquín Rubio Tovar en la Universidad de Alcalá de Henares.

19Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

20Ver: GARCÍA TORRES, Milko A., “Edad Media”, en www.imageandart.com/tutoriales/historia_arte/edad_media/index2.html, 2001.

21Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

22Traduzco de FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000.

23Traduzco de V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

24Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

25Traducción del artículo V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998: “… por lo tanto,… fue diseñado por un hombre, que fue francés, y que posiblemente estuvo involucrado o fue testigo de la batalla”.

26Traducción adaptada al contexto del artículo: “Parece inconcebible que una mujer pudiera percibir algunos de los horrendos aspectos sin haber estado de hecho en la batalla.” Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

27Resumen de lo escrito en el artículo: V.V.A.A., “Invasión of England, 1066”, en www.eyewitnesstohistory.com, 1997.

28Ver: V.V.A.A., “Invasión of England, 1066”, en www.eyewitnesstohistory.com, 1997.

29Traducción del artículo FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000: “El tapiz fue hecho como propaganda para probar que William era el legítimo sucesor del trono inglés”.

30Información recogida del curso de doctorado titulado “Textos y miniaturas en algunos manuscritos y tapices medievales”, impartido por el Dr. Joaquín Rubio Tovar en la Universidad de Alcalá de Henares.

31Ver: V.V.A.A., “The Bayeux Tapestry”, en http://hastings1066.com/history.shtml, 1998.

32Información recogida del curso de doctorado titulado “Textos y miniaturas en algunos manuscritos y tapices medievales”, impartido por el Dr. Joaquín Rubio Tovar en la Universidad de Alcalá de Henares.

33Para una perfecta comprensión se han de tener en cuenta los siguientes puntos:

34Esta lectura presenta ciertos comentarios propios que tan sólo abren las puertas a posibles interpretaciones de determinados elementos.

35Este asunto de la flecha en la segunda figura inglesa muerta ha creado polémica, pues parece haberse confirmado que la flecha fue bordada después que el resto del “tapiz”, por lo que podría tratarse de un intento de hacer realidad la leyenda de su muerte. No se tiene que olvidar que en la Edad Media la ceguera era el castigo para la soberbia, y que, según reza la Biblia, Jesús “hizo la gracia de la vista a muchos ciegos” (Lucas VII- 21), y si se identifica dar la visión de la luz de Dios, con dar la gracia divina, Harold pierde la gracia de Dios al romper un juramento sagrado.

36Traducción del artículo FISCHER MELLBIN, Marcus, “The Battle of Hastings according to the Bayeux Tapestry”, en http//www.fischer-mellbin.com/Marcus/Marcus_Stories/Bayeux_Tapestry/Bayeux_tapestry.html, 2000: “Harold es la figura que tiene la mano agarrando una flecha que ha penetrado en su ojo y la figura que es tajada por una espada bajando. No se puede ver que hay una flecha en la segunda figura, pero una vez la hubo, Se sabe esto porque hay alrededor de doce puntadas saliendo del ojo de la figura”.

37PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 215.

38PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 215.

39El ejemplo más importante de la literatura contemporánea es: TOLKIEN, J. R. R., Bestiario de la Edad Media, Barcelona, Editorial Minotauro, 1998.

40Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 8.

41PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 217.

42Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 218.

43Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 8.

44Traducción tomada por Peradejordi, Juli, de la Biblia de Ferrara.

45Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 9.

46Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 218.

47Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, págs. 9-10.

48Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 10.

49Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 10.

50Ver prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 10.

51Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 218.

52Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 218.

53PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 329.

54Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 292.

55El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, págs. 26-27.

56PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 326.

57El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 15.

58Prólogo de Juli Peradejordi a, El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 10.

59Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 292.

60El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 22.

61El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 36.

62El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 46.

63Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 292.

64El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, págs. 41-42.

65El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 65.

66El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 20.

67Ver: PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 292.

68El Fisiólogo. Bestiario Medieval, Barcelona, Ediciones Obelisco, 2000, pág. 71.

69PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 221.

70PEDROSA, José Manuel, Bestiario. Antropología y simbolismo animal, Madrid, Medusa Ediciones, 2002, pág. 219.